This four works were developed at three different stages of my life but belong to the same train of thought. Three different media joined together by my reflections on the place where I was raised and the personages that still inhabit it. The strangeness experienced when I encountered the same context years later, the memories that came up in the conversations about the past, and a constant examination on my present role as an artist, are just some of the emotions and themes developed in this series.
I was looking for understanding in a place I had always believed to be little receptive and instead found acceptance and unlimited respect; a kind of abnegation that the members of my family feel towards a person that was able to become detached from the overwhelming bond one has with his roots. The contradictory feelings and the doubts experienced during my short visits home prompted this ever-changing self-portrait composed of the places and characters of my childhood. However, I voluntarily left out from this autoritratto the images of my present.
AUTORITRATTO es un trabajo compuesto por una video animación y un video que se enmarca en el ciclo inspirado en mi familia y que incluye también la video animación FABER, el libro de artista BETWEEN US y el documental de creación COMO SI NO ESTUVIERA.
Estos cuatros trabajos se desarrollaron en tres etapas diferentes de mi vida pero siguen una línea de acción común. Tres formatos unidos por mi reflexión sobre el lugar en el que me crié y los personajes que aún lo habitan. La extrañeza experimentada al reencontrarme con el mismo entorno años después, los recuerdos que afloran en las conversaciones sobre el pasado y una constante reflexión sobre mi rol actual de artista(como en Autoritratto), son solo algunas de las emociones y temas desarrollados en este ciclo.
Buscaba una compresión en un entorno que siempre he creído poco receptivo y me encontré con una aceptación y un respecto ilimitado. Una especie de abnegación que los componentes de mi familia sienten hacia una persona que consiguió desprenderse del aplastante vinculo que se tiene con las raíces.
Los sentimientos contradictorios y las dudas experimentadas durante mis cortas visitas a casa dieron vida a este autorretrato cambiante conformado por los entornos y los personajes protagonistas de mi infancia. Sin embargo excluí a priori las imágenes que componen mi presente.
Francesco Bartoli 2012
Una imagen no es una escultura. Esta afirmación sugerente y abierta nos introdujo en el “ejercicio” de contemplar dos colecciones de esculturas muy distintas a través del cine en 16mm. Dos colecciones, la del Museo de San Gregorio de Valladolid y la del Museo de Arte Romano de Mérida, que desde el principio nos presentaban un reto importante: construir una “historia común” en una sola instalación.
El riesgo de hacer un film narrativo sobre los museos nos acompañó a lo largo de todo el proceso. Pero la constancia por eludir el aspecto histórico-documental que nos ofrecían las obras nos hizo experimentar nuevos caminos. Definitivamente, quisimos centrar la mirada en lo velado de la escultura y nos adentramos en aquellos materiales, lugares y personas que la rodean. Las manos reconciliadoras de una restauradora, las burbujas de aire que envuelven unas cabezas de mármol, el tiempo “muerto” que llena las salas de un lleno impalpable y el viaje al origen de los materiales en una cantera de mármol o las campiñas, nos parecieron historias arrinconadas que merecía la pena rescatar.
Con la ayuda de una puesta en escena sencilla y sin artilugios cinematográficos, nuestro reto más importante fue el de encontrar una luz reconciliadora que sirviera de común denominador para los dos museos. Trabajar con luz natural en casi todas las escenas anuló cualquier artificio museográfico y nos obligó a mirar con nuevos ojos lo que estábamos grabando.
El resultado fue el camino inverso. Embalar y transportar unas esculturas, limpiar y restaurar con parsimonia un fresco o una talla, los espacios vacíos, las obras expuestas, todo se fundió en un único cuento visual guiado por la naturalidad del paso del tiempo. Cada cosa tenía un peso, y tenía que ser grabada con el mismo respecto y la misma dedicación para que en nuestra obra se hiciera visible cuan imprescindible son todas ellas en la vida de estos dos museos. Las esculturas que viven en ellos lo hacen sólo gracias a la aportación de muchos elementos desconocidos; hay otras vidas fuera de las salas expositivas. Sin embargo, el montaje del Film sigue siendo más abstracto que lineal. No quisimos contar los ciclos tal y como se desarrollan, y no explicamos nada a cerca del proceso. Lo que intentamos fue intensificar la mirada en unos gestos y unos espacios mínimos pero importantes.
La elección del medio cinematográfico nos pareció la más adecuada para infundir a la instalación aún más ligereza. Una ligereza que contrasta con las esculturas que tiene a su alrededor y que a la vez surge de ellas. Las tres dimensiones se aplanan para separarnos aún más de la materia y dejarnos espectadores de lo intangible. Una imagen no es una escultura pero en todo el proceso quisimos que hiciera parte de ella con el intento de atrapar el aire que inevitablemente reside entre los objetos y el espectador. El “ejercicio” sigue en pie y la luz que dispara el proyector lo testifica. Ligereza y peso se complementan.
Francesco Bartoli 2011
Primera de una series de acciones pictóricas que había planeado a lo largo de la ciudad, “Nº24”, consistían en intervenir sobre lugares en los que el paso del tiempo había dejado sus vestigios. En este caso el numeró veinticuatro sugería una entrada quizás tapiada años atrás.
Con la ayuda de un color negro dibujé una puerta debajo del numero, dejé por algunos momentos la nueva entrada y poco después, con gestos rápidos y seguros, la volví a ocultar con el color blanco.
La ilusión desaparecía negando el resultado del dibujo precedente y devolviendo a la pared su proyección imaginativa. Desde ahora una nueva memoria, la de mi acción, ocultaría la anterior.
Los signos ineludibles del tiempo y de las experiencias de otros se convirtieron en antiguas pisadas que me otorgaron la capacidad de imaginar lo que un día pudo haber existido debajo de ese numero.
I
Siamo gli uomini vuoti
Siamo gli uomini impagliati
Che appoggiano l'un l'altro
La testa piena di paglia. Ahimè!
Le nostre voci secche, quando noi
Insieme mormoriamo
Sono quiete e senza senso
Come vento nell'erba rinsecchita
O come zampe di topo sopra vetri infranti
Nella nostra arida cantina
Figura senza forma, ombra senza colore,
Forza paralizzata, gesto privo di moto;
Coloro che han traghettato
Con occhi diritti, all'altro regno della morte
Ci ricordano - se pure lo fanno - non come anime
Perdute e violente, ma solo
Come gli uomini vuoti
Gli uomini impagliati..
II
Occhi che in sogno non oso incontrare
Nel regno di sogno della morte
Questi occhi non appaiono:
Laggiù gli occhi sono
Luce di sole su una colonna infranta
Laggiù un albero ondeggia
E voci vi sono
Nel cantare del vento
Più distanti e più solenni
Di una stella che si spegne.
Non lasciate che sia più vicino
Nel regno di sogno della morte
Lasciate anche che porti
Travestimenti così deliberati
Pelliccia di topo, pelliccia di cornacchia, doghe incrociate
In un campo
Comportandomi come si comporta il vento
Non più vicino -
Non quel finale incontro
Nel regno del crepuscolo
III
Questa è la terra morta
Questa è la terra dei cactus
Qui le immagini di pietra
Sorgono, e qui ricevono
La supplica della mano di un morto
Sotto lo scintillio di una stella che si va spegnendo.
E' proprio così
Nell'altro regno della morte
Svegliandoci soli
Nell'ora in cui tremiamo
Di tenerezza
Le labbra che vorrebbero baciare
Innalzano preghiere a quella pietra infranta.
IV
Gli occhi non sono qui
Qui non vi sono occhi
In questa valle di stelle morenti
In questa valle vuota
Questa mascella spezzata dei nostri regni perduti
In quest'ultimo dei luoghi d'incontro
Noi brancoliamo insieme
Evitiamo di parlare
Ammassati su questa riva del tumido fiume
Privati della vista, a meno che
Gli occhi non ricompaiano
Come la stella perpetua
Rosa di molte foglie
Del regno di tramonto della morte
La speranza soltanto
Degli uomini vuoti.
V
Qui noi giriamo attorno al fico d'India
Fico d'India fico d'India
Qui noi giriamo attorno al fico d'India
Alle cinque del mattino.
Fra l'idea
E la realtà
Fra il movimento
E l'atto
Cade l'Ombra
Perché Tuo è il Regno
Fra la concezione
E la creazione
Fra l'emozione
E la responsione Cade l'Ombra
La vita è molto lunga
Fra il desiderio
E lo spasmo
Fra la potenza
E l'esistenza
Fra l'essenza
E la discendenza
Cade l'Ombra
Perché Tuo è il Regno
Perché Tuo è
La vita è
Perché Tuo è il
E' questo il modo in cui finisce il mondo
E' questo il modo in cui finisce il mondo
E' questo il modo in cui finisce il mondo
T.S. Eliot